Una tarde en el terreno con Patricia…

En nuestro último encuentro tuvimos la posibilidad de irnos de viaje a Sudán del Sur, Haití, Camboya y otros paises lejanos y desconocidos. Pero no como turistas, sino todo lo contrario, fuimos a conocer estos paises desde el testimonio de una trabajadora de una de las organizaciones médico-sanitarias más grandes y prestigiosas del mundo, Medico sin Fronteras, que lleva prestando ayuda humanitaria desde 1971.
Para romper el hielo, nuestra compañera María hace la primera pregunta de la tarde: ¿Que es trabajar en el terreno? a lo que Patricia responde: “es llenar una maleta con 23 kg y ¡salvese quien pueda! Muchas veces las cosas cuando llegas no son como te lo imaginabas y además cambian mucho en contextos humanitarios….. te enfrentas a situaciones complicadas pero siempre el balance es muy positivo.”
Economista de formación (y no sanitaria como uno siempre se lo imagina dado la misión de la organización) Patricia empezó en la organización en administración y finanzas. Nos explica que se requieren muchos perfiles en el trabajo en el terreno de esta organización de ayuda humanitaria.
A la pregunta de Nacho, asistente habitual de nuestros encuentros (gracias Nacho!), sobre sus motivaciones Patricia responde que decidió irse al terreno porque no le gustaba el trabajo que tenía en una empresa privada y lo que iba a ser una aventura un tiempo corto se transformó en una experiencia de 8 años. Esto le permitió estar en varios países y poder comprobar que todos los contextos impactan de una u otra manera: a través de la gente, porque personalmente estás más sensible a determinada realidades. También dice que hay veces que uno puede llegar a sentir mucha frustración. De todos estos lugares, no puede decir que alguno sea el que más recuerda, todos han dejado su huella.

Una de las cosas que garantiza la independencia de MSF es que todos sus fondos son privados, casi no recibe financiación pública, de allí surge la pregunta ¿Cómo se vive desde un país con una situación de emergencia la recepción de los fondos? Y de verdad ¿llegan a los beneficiarios? La llegada de fondos no es la garantía de la eficiencia en la administración del dinero, la clave está en una buena gestión de estos recursos para lograr un impacto máximo. Los recursos son limitados y las necesidades infinitas. MSF controla toda la cadena de ayuda, desde que se dona el euro hasta la vacuna, no trabaja con contrapartes locales…..¿pero (pregunta alguien en la sala) esto no les permitiría conocer mucho más el contexto local y por consiguiente tener mayor impacto? La organización tiene mucha experiencia y es muy flexible – señala Patricia- se adapta muy bien a lo que se necesita. Además una gran parte de los trabajadores de la organización son personas originarias del mismo país donde se trabaja, conocen muy bien la realidad del contexto. Precisamente la independencia de la organización le permitió trabajar en Myanmar, país gobernado durante mucho tiempo por una dictadura militar, donde llevan 20 años trabajando con enfermos de HIV.

Una cosa fue llevando a otra y surgió un tema siempre controvertido: los medios de comunicación en el terreno.¿Cómo es la convivencia entre los medios de comunicación y organizaciones que están trabajando en una situación de emergencia? Un gran problema es la falta de información sobre la verdadera agenda que tienen los periodistas cuando llegan a la situación de conflicto o desastre. Se entiende que es necesaria la presencia de los periodistas porque existe la obligación de contar al mundo lo que está sucediendo pero por otra parte, no se puede permitir que el trabajo de los medios interfiera en el trabajo que se está haciendo en la emergencia, sobre todo en situaciones tan delicadas. “Un desliz puede interferir en la vida de la gente que ayudas”.

Como ya sabemos, MSF trabaja en países en conflicto. Le preguntamos a Patricia como consiguen entrar a trabajar en países en guerra, como consiguen negociar los accesos. Patricia nos cuenta que el acceso negociado es el arma más poderosa que tiene la organización. La negociación a veces es dura y difícil porque se juega a muchos niveles. Los países en conflicto identifican a MSF como una organización independiente, su trabajo no está condicionado por los intereses de poderes políticos u otros, no hay una intención oculta. Además la organización cuenta con un aval muy poderoso: el trabajo que lleva realizando desde hace más de 40 años.
Justine sigue con otra pregunta controvertida sobre acción humanitaria y testimonio: ¿Se puede contar todo? Cuándo se ven situaciones de violaciones de derechos humanos se pone en la balanza por un lado el testimonio y denuncia de la situación existente y por otro lado poder seguir teniendo acceso a las víctimas. Patricia nos cuenta que es una de las grandes cuestiones, ella personalmente no ha vivido ninguna crisis humanitaria como por ejemplo la hambruna de Etiopía o el genocidio de Ruanda. El dilema es muy complejo: tener acceso a los pacientes o contar al mundo lo que está sucediendo y poner peligro la atención y vida de esas personas que estas asistiendo. Hablar de lo que pasa no es garantía de que el problema se vaya a solucionar y muchas veces las necesidades son inmediatas, es cuestion de vida o muerte.
Dar testimonio no es solamente que la crisis humanitaria salga en los medios de comunicación, se pueden utilizar otras vías o estrategias para dar a conocer la situación. Por ejemplo a través de otras organizaciones, o directamente con los gobiernos implicados, pero siempre con extremo cuidado para no afectar a la población. En la Carta Magna de MSF testimonio y asistencia tienen la misma jerarquía. Nos contó como ejemplo la situación que se vivió en Darfur en el año 2005. Se pudo comprobar que se utilizaba la agresión sexual contra las mujeres como arma, esto genero un gran debate interno sobre sí se podían o no publicar las cifras que estaban recopilando…
Ya empezando un poco a concluir con el debate le preguntamos si había vivido situaciones de peligro… Nos contesta que cuando vives en un pais en guerra al final te acostubras, de alguna manera u otra te acostumbras a vivir con el peligro y con situaciones extraordinarias. Nos cuenta que dentro de MSF hay protocolos muy estrictos que seguir y que se intenta minimizar al máximo los riesgos. Dice que se invierte mucho tiempo en normas de seguridad. Fue inevitable recordar que ya han pasado más de 500 días del secuestro de sus compañeras.

A nivel personal nos cuenta que lo que más le motiva es ver salir gente del hospital, ver que su trabajo tiene impacto. Dice que este tipo de trabajo exige que apuestes mucho, que pongas toda la carne en el asador pero a la vez son experiencias muy enriquecedoras. Es un estilo de vida totalmente distinto y exige que tengas mucha flexibilidad, aprendes a ser más flexible.
Para proteger un poco la estabilidad emocional y mental de los trabajadores, cada tres meses se desplazan a lugares donde pueden realizar una vida más normal y la duración de las misiones depende de cada país. Una de las misiones que más le impacto fue cuando estuvo en Haití por la epidemia del cólera, nunca antes vio morir a tanta gente.

¿Y cuando vuelves? ¿La vida en las ciudades desarrolladas te sabe a poco? Nos contesta que lleva dos años en España y que todavía no se siente tan integrada como ella hubiera querido. Es difícil pero uno se va adaptando poco a poco. Cuando estaba en las misiones se imaginaba que vivía en dos mundos paralelos, muy diferentes entre sí, pero siempre tuvo una división muy clara de lo que estar en el terreno y lo que es estar en España. No es fácil, pero no es imposible. Si tuviera la oportunidad de volverse a ir, lo haría pero por un tiempo más corto.
Finalmente, ahora que trabaja del “otro lado”, se cuestiona los años trabajando en el terreno sin saber ni preguntarse en ningún momento ¿de donde viene el dinero?, se desconoce toda la maquinaria que hay detrás y que se pone en marcha para conseguir los fondos. Considera que hay un gran potencial en materia de fundraising, si existiera más relación entre el donante y la realidad del día a día en el terreno. No lo dudamos ¡Necesitamos informar más y mejor!
Finalmente, María pregunta cómo se vive en el interior de MSF la crisis de la sanidad española. Patricia nos cuenta que se ha generado un debate interno pero no con miras a intervenir en España. Se trata de trabajar en lugares donde la organización tiene un valor añadido, ir donde no hay nadie para atender a las necesidades sanitarias de la población…¿es realmente legítimo decidir trabajar en España? Todavía en Sudan del Sur es más probable que una mujer muera durante el parto que logre ir a la escuela primaria. No podemos todos hacer de todo….

Por falta de tiempo, Nos queda para otro encuentro seguir debatiendo sobre muchas líneas que se abrieron, como el circo humanitario, testimonio versus asistencia….el tema da para largo, pero amenazamos con volver, no lo dudeís..

¡¡¡Muchas gracias Patricia!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s